Ruta de 5 días por Eslovenia (con un bebé)

PREPARATIVOS

Esta sería nuestra segunda experiencia en avión con Max solo que en esta ocasión haríamos algo mas ambicioso que el pasado viaje a Tenerife. Con casi 6 meses viajaríamos a Venecia y a Eslovenia, en total 10 días de ruta con el pequeño.

El reparto de días serían mitad y mitad con lo que nada mas llegar al aeropuerto de Venecia cogeríamos un coche de alquiler para ir directos a Eslovenia. Cinco días mas tarde volveríamos al aeropuerto y empezaría nuestra estancia en Venecia.

Si queréis saber cómo nos fue por Venecia tenéis toda la información en el siguiente post:

1. Vuelos

La compañía con la que volamos fue Air Europa y los compramos en febrero para volar en junio y nos costaron 339€ ida y vuelta desde Madrid al aeropuerto de Venecia Marco Polo. Facturamos 2 maletas y llevábamos a parte un par de mochilas normales y la sillita del bebé. Prácticamente una maleta de 35 litros era para todas las cosas de Max y una de las mochilas para llevar la comida y pañales para el viaje.

2. Alojamiento

A través de Booking reservamos dos alojamientos en total.

Cha Cha Rooms, 4 noches en el centro de Ljubliana en una habitación amplia para los 3 con baño. me gustó mucho el sitio aunque no hay opción de aparcar en el alojamiento ya que está en zona peatonal pero justo enfrente (al otro lado del río) hay un parking de pago donde puedes dejarlo por 10€ al día. Necesitas reservarlo con antelación. Pagamos con el parking incluido 400€

Guesthouse Pozar, 1 noche en Predjama en una habitación familiar que no es para ir con un bebé además de no tener aire acondicionado cosa que en verano es un punto muy negativo. Lo bueno su ubicación enfrente del castillo. Pagamos 87€

3. Ruta

día 1: llegada por la noche en coche de alquiler a Ljubliana.

día 2: conocer el casco histórico de Ljubliana.

día 3: ruta a las gargantas de Vintgar, Lago Bled y lago Rovinj.

día 4: me puse mala, así que solo visitamos el castillo por la tarde y paseo por Ljubliana.

día 5: dejamos Ljubliana y visitamos las cuevas de Postojna y el castillo de Predjama

día 6: rumbo a Venecia previo paseo y comida por Piran.

4. Maleta de Max

A parte de su ropa de verano (sobretodo bodys), llevamos una mantita y el cojín de lactancia para el avión, pañales para sobrevivir un par de días al igual que agua (la leche en polvo si la llevamos de casa calculando al alza lo que puede comer). Los pañales y agua embotellada la compramos en destino una vez llevemos. También llevo las toallitas, un neceser con bote de gel, una toalla, suero oral, paracetamol por si se pone malo, un termómetro, un par de chupetes, termos y biberones. La mochila portabebés imprescindible y una mochilita para poder llevar lo básico en el avión y muy útil de viaje para llevar también un poco de todo. También llevé una pequeña batidora para el tema de la fruta, estábamos empezando con ello en las meriendas.

Cositas de Max en el alojamiento de Liubliana

5. Transportes internos.

Nos movimos caminando por Ljubliana y con coche de alquiler para recorrer otras zonas del país. En Ljubliana lo mejor es pasear. El coche de alquiler nos costó 178€ por 5 días con Sicily by car a través de AutoEurope.

6. Salud, documentación…

Si vives en España o en la Unión Europa no necesitas pasaporte para viajar a Eslovenia aunque yo siempre recomiendo llevar tanto el DNI como el pasaporte por si se te pierde uno de los dos documentos.

Si viajáis con bebes que no se os olvide llevar el DNI, básico para circular por una Unión Europea.

En cuanto a la salud, es recomendable sacarse la Tarjeta Sanitaria Europea por si pasa cualquier incidente. Si no tienes derecho a ella un seguro básico de viajes es suficiente como el de Iati que no solo cubre trastornos sanitarios si no problemas con equipaje etc.

Con un bebé es mas que necesario llevar una buena cobertura de viaje, nosotros en esta ocasión usamos la opción iati familia, para ir mucho mas tranquilos.

Ya con todo listo… comienza la aventura!!!!!

RUTA

DIA 1

Jueves 27 de Junio de 2019

Aterrizamos en el aeropuerto de Venecia Marco Polo las 18:00h y nos dirigimos a recoger el coche de alquiler con la empresa Sicily by car. Llegar a la terminal es muy fácil ya que solo hay que seguir los carteles que indican rent a car.

Noreggio auto/Rent a car

Se llega al parking por un ascensor y a mano izquierda está el edificio con todas las empresas de alquiler de coches, sólo tienes que esperar tu cola y tramitar los papeles.

Recogimos el coche, un Skoda Fabia familiar que alquilamos a través de la empresa Autoeurope por un precio de 178,20 euros para un período de 5 días con devolución de la franquicia con Super Cover. El coche lo reservé y pagué 1 mes antes (mucho tiempo antes había hecho la reserva pero al volver a mirar y ver que estaba mas barato la cancelé y reservé de nuevo, no es la primera vez que me pasa. Me ahorré 60€ haciendo esto).

Tardamos unas 3h en llegar a Liubliana, hicimos el check in, dejamos las cosas en la habitación y nos fuimos a cenar a un restaurante tipo árabe llamado Falafel que estaba a 2 minutos del alojamiento. Pagamos 16€ los dos, el sitio estaba chulo y la comida rica.

El día había acabado y necesitábamos descansar, había sido muy largo y aunque Max se estaba portando muy bien viajar con bebés es bastante mas agotador.

Gastos totales del día: 16€ ya que alojamiento, parking y gasolina lo pagaríamos otro día.

DIA 2

Viernes 28 de Junio de 2019

Esto promete, sabíamos que Eslovenia era un país muy verde, famoso por sus bosques, sus cuevas y sus lagos, sabía que Liubliana había sido nombrada capital verde en 2016 y que su centro histórico estaba cerrado al tráfico, solo podían acceder taxis eléctricos que de manera gratuíta te llevan a cualquier punto de ese acotado.

Taxis eléctricos

Con todo el tema de biberones, pañales y cositas de Max listas ya pudimos empezar el día y buscar un lugar para desayunar. Nada más salir del alojamiento teníamos un punto de recarga para coches eléctricos, y no sería el único ya que por toda la ciudad están repartidos a muy poca distancia entre ellos.

Punto de recarga de coche eléctrico

El alojamiento está justo en una de las orillas del río Ljubljanica y es una gozada pasear, todo lleno de gente en bici, patinete, patines…

Elegimos para desayunar un lugar que tenía apuntado de Tripadvisor, EK Bistro, donde nos comimos unos huevos benedictinos espectaculares. El lugar no es especialmente barato (en general Eslovenia no es barato, diría que más o menos como la media española). Aquí nos empezamos a dar más cuenta aún de la concienciación medioambiental que tienen los eslovenos y es que pedimos calentar agua en el microondas para el bibe de Max (se nos había olvidado hacerlo) y nos dijeron que no no, que eso no era nada sano y que nos calentaban el agua al baño maría. Imaginaros como se nos quedó la cara, y no fue algo puntual sino algo que se repitió en otros lugares donde lo pedimos.

EK Bistro

Con el estómago lleno empezaba ya nuestra ruta por Liubliana. El desayuno nos costaría unos 20€ (Se me olvidó apuntarlo pero más o menos fue eso).

Es muy fácil recorrer el centro de la ciudad ya que es chiquitito y en general llano con lo que os voy a señalar en un mapa los puntos más importantes que nosotros visitamos:

Puntos más importantes del centro de Liubliana

Lo primero decir que Liubliana no es una ciudad donde obligatoriamente tengas que ir a visitar una iglesia o una estatua, Liubliana es para pasear y es perfecta porque su centro es totalmente abarcable, callejea y disfruta del paseo, es una ciudad ideal para hacerlo tranquilamente.

  1. Puente de los Dragones (Zmajski most)
  2. Mercado Central
  3. Mesarski most
  4. Catedral de San Nicolás
  5. Triple puente
  6. Plaza Prešeren
  7. Ayuntamiento
  8. Plaza del Congreso
  9. Castillo de Liubliana
  10. Metelkova

La ruta que hicimos nosotros fué prácticamente como la numeración a excepción del castillo que lo vimos al día siguiente.

El Puente de los dragones se llama así por los dragones que hay a cada extremo del puente y es que el dragón es el símbolo de Liubliana. La mitología Eslovena habla de Jasón y los argonautas y de cómo tenían como misión conseguir un tesoro que estaba escondido en una cueva. Había un dragón que lo custodiaba y aunque Jasón derrotó al dragón no se pudo llevar el tesoro y por eso los eslovenos veneran al animal mitológico.

Uno de los 4 dragones del puente de los Dragones

Otra anécdota con los dragones y esta vez con los del puente es que dicen que si pasa una pareja prometida y no son vírgenes se levantarán esos dragones para devorarlos (me da a mi que poco se han movido esos cuatro).

El mercado central está nada más cruzar el puente de los dragones y se caracteriza sobretodo por sus puestos de fruta y algunos puestos de recuerdos y artesanías.

El puente Mesarski te lo encuentras justo a mano derecha, pasando el mercado de frutas y antes de llegar al de comida y es un lugar bastante curioso ya que hay unas cuantas esculturas bastante chulas.

Poco más adelante, en la plaza, un montón de puestos de comida. Era viernes y tuvimos suerte porque es el día que hacen este mercado gastronómico super chulo.

Puesto de Burgers, había de todo tipo de comida incluso paellas.

Todas las atracciones están muy cerca y una vez que dejamos atrás el mercado gastronómico nos encontramos con el triple puente. Como la palabra indica son 3 puentes de piedra que cruzan el río Ljubljanica el cual tiene un ambiente a ambos lados del río brutal con bares y restaurantes super animados, es un paseo muy muy recomendable.

Triple puente
Terrazas a la orilla del río.

Cruzamos el triple puente y llegamos a la Plaza Preseren con la iglesia de la Anunciación con su característica fachada rosa (la iglesia pertenece a la orden franciscana, por eso se pintó la fachada de rojo, el rosa es fruto de su deterioro).

Iglesia de la Anunciación en la Plaza Preseren (en esos momentos en obras)

Ya que estábamos en esa orilla aprovechamos para pasear por esa otra zona del río donde escuchábamos cada vez mas alto música. Nos acercamos a ver de dónde venía y llegamos a la plaza del Congreso donde estaban montando un super escenario para representar en unos días la ópera de Aída, que pena que no íbamos a estar porque hubiera sido muy guay verla y además al aire libre.

Aprovechamos para callejear un poco por esas calles, cómo nos estaba gustando Liubliana de la cual (está mal decirlo) pero no nos esperábamos nada en concreto.

Seguimos paseando siguiendo el río hasta que te topas de nuevo con la civilización motorizada así que vuelta y a buscar un lugar para comer.

Río Ljubljanica

Para comer buscamos en Tripadvisor y acabamos sentados en una terraza con muy buen ambiente. Rissotto de gambas del Adriático, ensalada de pulpo con gambas y pollo con gambas también del Adriático (por lo visto se llevan mucho aquí las gambas jeje) con bebidas y postres por 62€ (se nos ha ido un poco el presupuesto pero estaba taaan rico).

Era la hora de la siesta, nos lo habíamos tomado con mucho relax así que el resto de la ciudad lo veríamos en otro momento, tocaba ir a descansar un poco al hotel (con la excusa de Max acabamos todos dormidos).

Por la tarde tocaba visitar una de las cosas que más ganas tenía de ver de este viaje, Metelkova.

¿Qué es Metelkova? Es un centro cultural alternativo que surgió en 1993 cuando un grupo de artistas locales impidió el derrumbe de unos cuarteles del imperio astro-húngaro para convertirlo en un centro cultural alternativo.

Aunque es una zona no muy grande merece la pena tomarse una cerveza en alguno de los bares de allí y observar un poco la vida pasar. Si vas por la noche los fines de semana podrás ver sesiones de dj en los múltiples locales que hay como el Jalla Jalla o el club Tiffany.

Aunque a primera vista cuando entras pueda dar un poco de miedito no dudéis en entrar, el ambiente underground lleno de graffitis y obras de arte independientes mola muchísimo y es un lugar que de día es muy tranquilo (tuvo que venir la policía porque había un par que se habían zurrado, nada importante jaja).

Max siempre podrá decir que se tomó un biberón en Metelkova
A Max parecía gustarle el ambientillo alternativo.

Por cierto, el precio de la yonki lata de cerveza en Metelkova son 1,80€, nosotros tomamos una cada uno.

Después de alucinar en Metelkova volvemos a la zona del río a tomar tranquilamente unas cervecitas con unas aceitunas y una tapita de queso que nos costaría 8€ todo. La verdad es que el ambiente no puede ser mejor, hay incluso unos “Hare Krishna” dando más ambientillo si cabe.

Teníamos antojo de pizza (no nos podíamos aguantar a llegar a Italia) y acabamos cenando en una pizzería que está al lado del alojamiento. Recomiendo encarecidamente este lugar, las pizzas de escándalo y la terracita super chula. Restaurante Capriccio, dos pizzas y bebidas por 28€.

Gastos totales del día: 121,60€

DÍA 3

Sábado 29 de Junio de 2019

Hoy era un día importante, tocaba visitar el motivo de mi visita a Eslovenia, el Lago Bled.

Desayuno rápido en una cafetería cerca del hotel por 6,80€.

Al llegar a Bled vemos una caravana gigante con lo que decidimos cambiar el orden de las visitas y vamos primero a la garganta Vintgar. Dejamos el coche en el parking (gratuito), preparamos los bibes y pañales en la mochila y cargamos a Max en la mochila portabebés.

Hay que andar por un sendero (no apto para carritos de bebé) aproximadamente unos 20 minutos hasta que llegas a las taquillas que están al final de una gran escalera. Arriba tienes que comprar la entrada a las gargantas las cuales tienen un precio demasiado elevado: 10 € para adultos y 1€ para niños incluido Max que va conmigo en la mochila y tiene 6 meses (vale si es solo 1€ pero me parece de risa teniendo en cuenta lo cara que es la entrada general).

Aproximadamente tardas 1 hora en hacer el camino de ida y al ser fin de semana (error) había muchísima muchísima gente (algo que me imaginaba) así que con Max encima ha sido un poco agobiante en algún punto donde está bastante estrecho el camino.

El camino es muy fácil incluso para llevar bebés (con mochila)

Esta visita era una de esas que nunca tuve muy claro si hacer o no porque las fotos aunque bonitas no me acababan de convencer y a pesar de que es muy bonito me parece bastante desorbitado pagar ese dinero. Creo que en Eslovenia hay lugares parecidos con menos gente y sin esos precios o incluso gratis, pena de venir tan poco tiempo.

Cuando llegamos al final no nos apetecía nada volver por el mismo lugar y buscamos una vuelta alternativa por un camino que se supone va más o menos en paralelo al río pero primero un poco de avituallamiento.

La ruta alternativa resultó ser una matada total, acabé reventada con Max encima, mas terreno con muchos desniveles, eso sí, no había nadie más así que por otra parte ni tan mal jejeje.

Lo muy bueno de esto es que pasamos por un pueblo donde pudimos parar a descansar de la paliza del camino en un restaurante (También llamados Gostilna) donde pedimos todo lo que pudimos de comer ya que estábamos reventados y famélicos totales y lo mejor lo mejor de todo… tenían una trona para poner ahí a Max un buen rato mientras nosotros comíamos (sería su primera vez en trona).

Max llevándose por medio la bandeja de pan.

Pedimos unos calamares, una ensalada y un plato con un mix de carnes y esto es lo que nos trajeron… madre mía salimos rodando de aquel lugar (se nota cuando no entiendes ni papa nada de lo que pone en la carta). Pagamos por esto 42€ pero teniendo en cuenta que hemos pedido comida como para todo el pueblo pues no está nada mal.

Estómago lleno no, llenísimo y rumbo al coche para ir a Bled.

El lago Bled es mundialmente famoso por su pequeño islote que ubicado en el medio del lago y con el paisaje que le rodea hace de el una postal perfecta. Lo ideal es pasar el día en Bled, pasear bordeando el lago, bañarte, subir a algún mirador y coger una barquita para llegar hasta el islote o simplemente pasar un buen rato en el bote relajados. Nosotros no podíamos por falta de tiempo y había tantas cosas que quería ver… además que ya llegamos por la tarde y de esto que te ocurre de todo para que pase el tiempo y no puedas aprovecharlo bien.

El icónico lago Bled

Como primera parada tenía apuntado en el maps un mirador que me habían aconsejado (y había visto fotos en instagram) el Mala Osojnica pero elegimos un mal día para ir a Bled, había una carrera y como consecuencia la mayoría de carreteras estaban cortadas así que de nuevo a recalcular la ruta. Nos fuimos hasta el castillo de Bled donde también había leído que se podía acceder a un mirador en el que tampoco había que pagar.

Dejamos el coche aparcado (3h por 3€ ) y fuimos a buscar esa senda cerca del castillo con un resultado nefasto (acordaros que vamos con Max) así que decidimos pagar la entrada al castillo al que no tenía ninguna gana de entrar porque me parecía super caro pero no quería arriesgarme a no poder ver el islote de Bled desde las alturas y aquí empieza mi gran enfado del viaje.

Te cobran 11 eurazos por entrar, nada más y nada menos pero bueno, elegimos pagarlo. Preguntamos a la señora de la taquilla si se puede ir bien con la sillita del bebé (porque si no me pongo la mochila portabebé) y nos dice que si, sin pegas. Nada más entrar nos encontramos con una cuesta bastante empinada pero bien, se puede subir, va bien la cosa.

La cosa cambia cuando llegas al final de esa rampa, tienda de souvenirs y wualá!! una boda!!! y dices anda que gracia… y sigues la visita y es ahí cuando te das cuenta que tooodo lo demás es accesible por escaleras (cosa que es lógica, es un castillo pero si te pregunto y me dices que no hay ningún problema pues… piensas que hay rampitas o cosas así) Así que nada, a eslomarse para poder llegar al menos a la terraza más alta ya que el castillo en sí poco podemos ver (aunque tampoco es que haya gran cosa porque algo ojeamos claro).

Cuando llegas a la terraza principal resulta que tienen acotada la mitad del espacio (y la mayor parte de la terraza) para hacer el cóctel de la boda. Osea, no puedo entrar a la iglesia porque hay una boda, no puedo acceder a toda la terraza porque han montado las mesas para la celebración, no puedo acceder a la mayoría de las partes del castillo porque hay escaleras y voy con un carro y se hace complicado aunque la señora de las taquillas dijo si si, sin problemas… entonces… ¿me están cobrando 11€ por una foto a medias? porque es lo único que pude hacer. Imaginaros mi cabreo, el problema es que cuando me enfado mucho no controlo demasiado lo que digo ni cómo lo digo y preferí irme y no decirla nada a la de la taquilla que decírselo a mi manera, era un día bonito y no quería estropearlo.

Conclusión, a pesar de todo en realidad el castillo no merece nada la pena, un precio totalmente desorbitado para lo que es, lo único bueno las vistas pro si vas con tiempo seguramente haya muchas otras maneras de verlo desde las alturas.

Después del fiasco decidimos ir hacia el mirador de Mala Osojnica que antes no pudimos alcanzar. Lo bordeamos por el otro lado del lago y conseguimos llegar al parking más cercano. Dejamos el coche (otros 3€) y nos llevamos a Max en la sillita. Según habíamos leído el camino se dificultaba sólo al final con lo que nos llevamos también la mochila. Empezamos a andar, bien, es un camino un poco vaya pero se puede hacer. La cosa se complica cuando empiezas a subir más y llega un momento donde se nos hace muy difícil seguir además que nos estaban acribillando los mosquitos. Nos encontramos con unos chicos que estaban bajando del mirador y nos dicen que aún queda media hora y que el camino se vuelve totalmente empinado. Con todo mi pesar lo dejamos, no podemos subir en esas condiciones con Max, pero por favor, quienes lo estéis leyendo id porque las vistas deben de ser absolutamente preciosas.

No se aprecia la inclinación pero era bastante chunga.

Nos fuimos con mucha pena y con unos cuantos picotazos, yo en las piernas tenía 13 y al pobre Max sólo le picaron 2 pero que mal me sentí por haberle hecho pasar por eso, mi vena aventurera a veces no se da cuenta que ahora hay cosas que no se pueden hacer, estoy aprendiendo.

A todo esto, le habíamos preguntado al chico del parking si podíamos ir con la silla al mirador (en principio no lo íbamos a usar) y nos dijo que bueno que estaba lejos pero que creía que si (otro que nos vacilaba hoy).

Ya sólo nos quedaba conseguir dar un paseo por los alrededores del lago, algo tendría que salir bien hoy.

Félix dándose un baño en Bled

Después de un bonito y tranquilo paseo decidimos que era mejor cambiar de lugar, Bled aunque precioso no nos estaba saliendo muy bien así que pusimos rumbo a otro de los puntos que tenía señalados en mi mapa y que creía que no podríamos ver, el lago Bohinj.

En cuestión de media hora habíamos llegado y al igual que el lago Bled, el lago Bohinj es un lago de origen glaciar con la diferencia de que este es mas salvaje y aunque menos bonito “de postal” mucho más auténtico, un lugar ideal para pasar la tarde disfrutando de la naturaleza. Aquí dejamos el coche en zona azul y pagamos unos 20 céntimos ya que poco quedaba para el final del periodo de tarificación.

Aprovechamos para tomar unas cervezas (5€) y dar un paseo tranquilo disfrutando del atardecer.

Playa de la Cabra en el lago Bohinj
Atardecer en el lago Bohinj

Que pena, se hacía de noche y nos teníamos que ir. Desde luego que el lago Bohinj merece la pena una visita más amplia, me arrepiento de haber ido a la carrera el día de hoy.

Llegamos a cenar a Liubliana, casi todo cierra por el barrio y nos comemos unas porciones de pizza que conseguimos en un local (15€). El día de hoy había sido una paliza, quería ver cosas como cuando estábamos sin Max pero he aprendido que no, que tengo que dosificar porque el esfuerzo de hoy lo iba a pagar.

Gastos totales del día: 78€

DÍA 4

Domingo 30 de Junio de 2019

La idea era haber madrugado para ir a visitar las cuevas de Skocjan pero me he levantado con fiebre y nauseas y no puedo hacer otra cosa que quedarme en la cama toda la mañana hasta estar un poco mejor aunque salgo a desayunar un poco (8€) Félix se va con Max de paseo (más bien terraceo) y cuando parece que empiezo un poco a resucitar les voy a buscar aunque no estaban muy lejos. Me siento en la terraza con ellos y me pido una cocacola a ver si hace un poco el milagro.

Era la hora de comer así que damos un paseo y en seguida nos encontramos con un festival gastronómico bosnio con lo que no lo dudamos y nos sentamos a comer. Pedimos unas raciones de carne como en pan de pita y unas brochetas con unas cervezas y pagamos 34€, la verdad que un poco caro para la cantidad que era pero bueno, el ambientillo era bueno así que lo disfrutamos. Después de esto a por unos helados (7€) y a echar la siesta y descansar un poco (Max, gracias por estas preciosas siestas jeje).

Por la tarde decidimos ir a visitar el castillo de Liubliana el cual nos había quedado pendiente del otro día.

Punto de información a los pies del teleférico.

Para acceder a él tienes dos maneras, o subir andando o usar el teleférico y la verdad es que estando como estaba yo decidimos usar lo segundo el cual vale 4 € ida y vuelta (Max no paga).

Vistas desde el teleférico, vaya viaje Max está probando de todo. Por cierto hoy hace 6 meses.

La visita al castillo es de pago pero tanto el patio como alguna sala son gratuitas con lo que no pagamos la entrada y nos dedicamos a pasear por la zona donde hay un par de cafeterías donde poder tomar un descanso.

Rodeando el castillo tienes vistas muy buenas sobre la ciudad.

Bajamos de nuevo con el funicular ya que estaba pagado aunque hubiera sido más guay bajar dando un paseo pero queríamos ir a tomar algo a la terraza del edificio Nebotičnik donde en la azotea hay un bar con unas vistas buenísimas del castillo y de la ciudad (cerveza, vino y aceitunas 5€).

Vistas sobre Liubliana

Aprovechamos de camino para pasar a ver la Catedral de Liubliana, de estilo barroco me llamó la atención una de sus puertas con estas esculturas en bajo, medio y alto relieves.

Puerta de la Catedral de San Nicolás

El día acababa y con ello nuestra última noche en Liubliana la cual aprovechamos para dar un paseito y cenar en alguna terraza.

Elegimos el restaurante dangerx y hemos cenado genial unos platos eslovenos que nos han aconsejado, un lugar para repetir. Dos platos principales, vino y postres por 43€

Gastos totales del día: 116€

DÍA 5

Lunes 1 de Julio de 2019

Hoy tocaba hacer las maletas, pagar el alojamiento y por rumbo a Postojna a ver sus famosas cuevas. Leí que en verano era recomendable reservar con antelación dado que lo visitan muchas personas así que compré las entradas a través de su web oficial. Nos costaron 27.90€ por persona adulta y 1€ por Max (precio hasta los 5 años) con lo que las expectativas eran altas.

Plano del área de Postojna

Lo primero fue dejar el coche en uno de los parking (5€ que se paga en las taquillas de las cuevas y dura para todo el día), y lo segundo que hicimos fue lo más duro de todo, abrigarnos bien (con el calorazo que hacía) para entrar después a la cueva donde hace unos 10 grados o menos. Sólo con tener que ponerme los pantalones largos casi me da un telele, el resto de la ropa nos la pusimos antes de entrar a la cueva.

Si has comprado tu ticket por internet tienes que llevar impresa tu confirmación y pasar por una de las ventanillas de venta on line para que te den la entrada real.

Si necesitas hacer tiempo hay un montón de cafeterías y tiendas donde pasar el rato tranquilamente.

30 minutos antes de la salida tienes que estar listo en la zona de entrada a la cueva y esperar la cola para que te dividan en grupos.

La visita es guiada con lo que tienes que elegir idioma: inglés. italiano, esloveno y alemán. Nosotros habíamos elegido inglés y nos pusieron en ese grupo, el más grande, vas entrando hasta que ves un trenecito en el que te subes. Ya hacía frío y eso que no estábamos dentro del todo pero no pasaba nada porque íbamos super abrigados (somos de Burgos, siempre con la chaquetilla por si refresca). Había gente que iba en chanclas y pantalones cortos, no me puedo explicar como no se llevaron ropa extra. De todos modos si se te olvida la ropa puedes alquilar allí un abrigo para pasar mejor la visita que te llevará unas dos horas.

Primer tramo con el trenecito

Nosotros llevábamos a Max en la mochila así que me daba calorcito y lo más alucinante fue que se durmió casi desde el principio, que bien se porta.

Una vez que se pone en funcionamiento el tren empiezas a pasar por diferentes salas y empiezas a flipar. Yo no soy una persona demasiado amante de este tipo de cuevas rollo estalagmitas y estalactitas pero sin duda es uno de esos lugares que nunca olvidaré, me pareció un auténtico pasote, nunca había visto algo así. Cuando era más pequeña fuí a las cuevas de Valporquero en León pero esto juega en otra liga mucho más brutal.

El tren se para en un punto y a partir de aquí la visita se hace a pie por medio de un sistema de rampas. Las explicaciones en este caso serían en inglés y yo de algo me enteraba pero menos mal que llevaba a Félix que va en inglés mejor que yo y todos los detalles más técnicos me los contaba el.

Las fotos no hacen ninguna justicia a las cuevas pero creedme que son brutales y que solo por verlas merece la pena el viaje hasta Eslovenia.

Eran las 2 de la tarde cuando salimos y después de quitarnos toda la ropa de abrigo nos fuimos hacia el coche para dirigirnos a Predjama, donde teníamos el hotel a los pies del fabuloso castillo.

Comimos en la taberna del hotel muy bien (pagamos 57,30€ por la comida y todas las consumiciones que hicimos estando allí) y nos subimos a la habitación a descansar un poco. Por la tarde nos tomamos unas cervezas y dimos un paseo al castillo donde nos hicimos unas fotos muy chulas y es que no es para menos, es muy bonito.

La tarde había sido bastante tranquila y como nosotros vamos tarde a todos los lados con nuestro horario español se nos hizo tarde para cenar en la taberna ya que cerraban a las 20:00h así que nos fuimos a un pueblo cercano y más grande en busca de algún sitio donde poder cenar sobre las 21:00 o 21:00h y haciendo caso a Tripadvisor hemos acabado en un restaurante con una carta muy pequeña y un menú un tanto demasiado exquisito para mi gusto donde acabamos pagando 41€ por la cena.

Gastos totales del día: 160,90€

DÍA 6

Martes 2 de Julio de 2019

Después del fabuloso desayuno en el hotel nos despedimos del castillo y es que hoy cambiamos de país, nos vamos a Italia, en concreto a Venecia pero aún quedaba día por delante porque pasaríamos a comer a Piran, en la costa adriática.

Piran es una ciudad muy famosa de la costa Eslovena y está declarada Patrimonio mundial por la Unesco. Es muy chiquitita y se puede ver tranquilamente en unas horas.

Si llegas en coche has de saber que no puedes aparcar dentro del pueblo, las señales te llevarán a un parking a las afueras, muy grande, de varias plantas donde podrás dejar el coche a un “módico precio” de 6.80€ unas 3 horas aproximadamente.

Lo bueno es que bajando del parking tienes unas señales que te indican una parada de bus que te lleva de modo gratuito al centro del pueblo.

Indicaciones al bus gratuito
Horarios al centro del pueblo aproximadamente cada 15 minutos

El autobús es ideal porque te quita una buena caminata con la solana, hace muchísimo calor. La última parada es justo al lado de la plaza Tartini, la más famosa de la ciudad.

Plaza Tartini con la torre de Krstilnica sv.Janeza Krstnika al fondo donde aconsejan subir por las preciosas vistas de la ciudad y el mar.

Piran es un pueblo muy bonito donde merece la pena pasar una noche, nosotros lo vimos muy por encima pero nos gustó mucho y tiene ya un aire muy muy italiano y no es para menos ya que Piran perteneció al imperio veneciano, de ahí su similitud en los edificios y sistemas de pozos.

Nuestra última comida en Eslovenia fue un total acierto, Lonely Planet siempre dando en el clavo, esta vez con Fritolín pri Cantini.

Fritolín pri Cantini es un local self-service donde sólo puedes pedir comida, la bebida te la trae el camarero del bar de al lado. Eliges la comida, lo pides en la ventanilla y te dan una concha con un número. Cuando tienen la comida dan a la campana y cuelgan un pez con un número de pedido, sólo tienes que estar atento a que salga el tuyo. Se paga en efectivo, total fueron 31€ por comer y 10€ por beber.

Comilona en Fritolín pri Cantini

Último paseo por Piran antes de volver al coche y a reanudar nuestra ruta camino de Venecia.

Gastos totales del día: 52, 80€ más la gasolina que habrá sido unos 50 euros aproximadamente ya que no he apuntado la cifra por ningún lado pero mas o menos.

Este ha sido un viaje que aunque corto nos ha servido para conocer un país fantástico en su modo de vida. Nos ha encantado su capital y sus paisajes verdes, y hemos disfrutado mucho con Max ya que aquí ha cumplido 6 meses, se ha sentado en trona por primera vez, ha empezado a comer pan y a decir sonidos que quieren ser palabras. Ha sido un viaje muy bonito y muy recomendable.

GASTOS TOTALES DE 5 DÍAS EN ESLOVENIA

Alojamiento: 487€

Vuelos: 339€

Comidas, entradas, gastos varios: 543€

Coche de alquiler y gasolina: 228€

TOTAL: 1579€ *

789€ aproximadamente cada uno ya que a Max no le voy a contar aunque el venir con el haya generado parte de los gastos como alquilar un coche mas grande o alojamientos más amplios en forma de habitaciones familiares. El gasto por persona se puede rebajar mucho ya que nosotros además somos de los que comemos bastante cuando viajamos y no escatimamos ni en cervezas ni en gastos de entradas.

* Hay que tener en cuenta que si lees también el post de Venecia no tienes que contar dos veces el gasto del vuelo, yo lo pongo aquí repetido por si te interesa sólo este viaje.

You Might Also Like

No Comments

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies