4 DÍAS EN SANTORINI

Después de unos días por Atenas (y antes por Meteora y Delfos en coche) tocaba unos días de “descanso” y lo pongo entre comillas porque fue un descanso un poco relativo. Mi querido culo inquieto no me deja demasiado rato estar sin hacer nada pero Félix se lo merecía y mi cuerpo también me pedía un poco de tregua. Aprovechamos esta etapa para hacernos una foto chula y contar al mundo que estaba embarazada de Lana (aunque un mes mas tarde resultó que Lana era Max pero ese es otro tema jaja).

Santorini es la isla mas famosa de todas las islas griegas (junto con Mikonos) y pertenece a las islas Cicladas, famosas por sus iglesias encaladas de blanco y sus cúpulas azules. Son islas con pueblos encantadores y Santorini tiene los mas famosos de ellos, Oia y Fira, su capital.

Santorini tiene forma de media luna pero eso no fue siempre así ya que debido a la erupción de su volcán provocó tal terremoto (y maremoto) que se hundió el centro de su isla de ahí su peculiaridad forma y su perfil definido por la caldera del volcán. Oia y Fira (y varios pueblos mas entre medias) se han construido en las paredes de la caldera de ahí su peculiar imagen.

En Santorini hay bastante actividades que hacer aunque no destaca por sus playas tiene otros atractivos como sus pueblos de interior mucho mas auténticos que Fira y Oia (os hablaré luego de ellos) eso sí, es una isla muy cara donde una cocacola te puede valer tranquilamente 4,5€ en una terraza. A nosotros nos costaba encontrar sitios mas baratos pero por 2,5€ conseguimos algunos, eso sí rebusca lejos de la caldera. También puedes visitar muchas otras cosas y aquí en nuestra ruta os contaré lo que nosotros hicimos como por ejemplo el trekking entre Fira y Oia, pueblos de interior en Quad, la playa Roja etc.

RUTA

DIA 1

20 de Junio de 2018

Volábamos con la compañía española Volotea y la experiencia fue muy buena, nunca lo había hecho con ellos y lo que mas me gustó fue que hay 5 asientos por fila en vez de 6 con lo que si viajas en pareja es mas cómodo.

Llegábamos a las 18:40h al aeropuerto de Santorini y allí nos estaba esperando una furgoneta del hotel donde nos alojábamos ya que tienen los traslados al aeropuerto gratis.

La elección de llegar en avión en lugar de en ferry era por dos motivos. El primero los precios que estaban parecidos y me ahorraba varias horas de traslado y por otro el tema de estar embarazada no me apetecía estar 5 horas en un ferry y arriesgarme al oleaje y vomitar lo que no he hecho en todo el embarazo.

Llegamos al hotel Villa Rose en Fira, pequeñito, coqueto, familiar… me daba una sensación de comodidad muy buena y la habitación genial, muy cómoda y bonita con una pequeña terraza que usábamos para desayunar aunque el hotel tenía espacio para poder hacerlo en otro lugar si querías (no viene incluido nada de comidas pero tienes una pequeña cocina para hacer lo que quieras y te reponían el frigorífico con cosillas básicas para desayunar todos los días).

La piscina era pequeña pero lo justo para estar super a gusto, con un jacuzzi al lado muy bueno. Casi nunca había gente y muchos días estábamos tranquilamente los dos solos.

Dejamos las cosas y nos fuimos rápidamente a ver la tan famosa puesta de sol. Lo bueno de Santorini es que es una isla pequeña y no hace falta andar mucho para encontrar un rincón bonito para verla. Después de eso cenamos en un restaurante cerca del hotel (30 € dos platos principales, bebida y postre).

 

DIA 2

21 de Junio de 2018

Hoy iba a ser un día tranquilo con lo que decidimos pasar la mañana en el hotel descansando. Desayunamos en la terraza de la habitación y disfrutamos del relax de la piscina para nosotros solos.

Sinceramente era algo que necesitábamos hacer.

Ya bien fresquitos nos fuimos a dar un paseo por Fira y a buscar un sitio para comer.

Fira es la capital de la isla de Santorini y la segunda ciudad en importancia (o fama) después de Oia. Es el típico pueblo de casas blancas e iglesias con techos azules, típica de postal. 

Fotogenicamente es un lugar impresionante, muy bonito pero le falta esa pizca de autenticidad que a mi me gusta. Quiero decir, no es un lugar “real” donde puedas ver la vida en una isla griega. Es un lugar para el turismo donde solo hay hoteles (con cero intimidad en los que podrías meter la mano en su piscina y refrescarte), tiendas de souvenirs o de artesanías super caras y restaurantes (vale también hay iglesias si, pero esas quedan genial en las fotos).

Puede que haya gente que se me eche encima por esto pero, personalmente es un lugar que me decepcionó por completo. Tanto Fira como Oia sabía que serían lugares muy turísticos, es normal, sucede cuando un lugar es tan bonito que todos queremos ir a verlo, pero aquí se han pasado y se ha convertido en un parque temático, precioso pero sin alma.

El lugar elegido para comer es el restaurante Salt&Pepper, y no nos confundimos. Llegamos allí por las buenas críticas de Tripadvisor y fue la mejor comida de todo el viaje.

Rico, fresco y hecho con mimo es un restaurante pequeño con unas 9 mesas dobles donde te invitan al postre (cono de helado) después de degustar sus impresionantes platos. Pagamos los dos 38 € por dos platos principales y las bebidas. Si quieres comer abren de 13:30 a 15:30 así que lo mejor será que llegues pronto.

Pasear por el pueblo es lo mejor que puedes hacer, además se recorre muy fácilmente y lo mejor es meterte por las callecitas de la caldera.

Hay varias iglesias en Fira aunque mi favorita y la mas famosa es la iglesia de Santa María con sus 3 campanas la cual puedes ver desde arriba desde un mirador con el mar de fondo.

Este es el lugar donde nos hicimos la foto con la que anunciábamos que íbamos a tener un bebé. La verdad es que la estampa es preciosa de eso no hay ninguna duda.

La Catedral Metropolitana Ortodoxa de Fira es otra de las visitas imprescindibles a esta ciudad y se caracteriza por su cúpula poligonal y en este caso pintada de blanco.

Desde el puerto salen barcos para hacer varias excursiones como la del volcán Nea Kameni, la del baño en las aguas termales o para ver la puesta de sol desde el barco.

Nos dedicamos a pasear parte de la tarde y finalmente acercarnos a un supermercado para comprar cosas para desayunar, cervezas, snacks etc para disfrutar en el hotel.

Hoy cenaríamos en un bar llamado Bara Piato bastante bueno de precio con una carta con pasta, crepes, pizzas, hamburguesas o ensaladas. Por 17€ cenamos los dos así que se convertiría en un clásico para todas nuestras próximas cenas.

DIA 3

22 de Junio de 2018

Hoy era el día fuerte de nuestra ruta por Santorini ya que íbamos a hacer el trekking que separa el pueblo de Fira y Oia. A estos dos pueblos les separa un camino de 10 kilómetros muy bien señalizado y apto para todos los públicos, eso sí, hay tramos que son un tanto complicados por el terreno, muchas piedras con lo que hay que tener cuidado.

Lo mejor es llevar un calzado bueno de trekking. Yo me encontré a gente con chanclas, y no se como lo hicieron. Yo llevaba sandalias de trekking, muy mona iba yo a juego con el vestido fresquito y la riñonera y el sombrero pero mira, yo iba cómoda que es lo que importa.

Lo ideal es comenzar el trekking en Fira (por la posición del sol) así que si te alojas en Oia o en cualquier otro pueblo desplázate hasta aquí bien pronto por la mañana, piensa que tardarás mas o menos 3 horas y media y el calor aprieta muy pronto.

La idea es salir pronto de Fira y llegar a Oia para dar un paseo y comer.

Saliendo de Fira es muy fácil, hay que bordear el pueblo por la caldera y seguir las indicaciones hacia Oia (línea marcada con bolígrafo sobre el mapa)

Al principio pasarás por el medio de todo, tiendas, restaurantes y aunque sea pronto ya habrá gente pero según vas saliendo del pueblo la cosa cambia.

Por cierto, aquí podéis ver un camino zigzagueante donde aunque no se aprecia bien porque se ve de lejos, es por donde puedes subir y bajar al puerto. Puedes hacerlo andando, con un funicular (5€) o a lomos de un burro (5€) aspecto que desde luego nosotros estamos totalmente en contra, no se les ve muy contentos a los burros que digamos con este tipo de trabajos.

Al fondo nuestro objetivo (y yo ya con la cara super sudada).

Saliendo de Fira nos encontramos un banco de niebla bastante frondoso que al menos nos sirvió para refrescarnos un poco del calor que hacía.

Este trekking es ideal porque pasas por todos los pueblos que hay de camino a Oia y al bordear la caldera las vistas son preciosas. Lo mejor las sorpresas del camino en forma de pequeñas ermitas solitarias.

A la altura de Imerovigli podéis hacer un parón y  llegar hasta Skaros Rock desde donde dicen que hay unas vistas preciosas junto con una ermita también muy bonita. Nosotros decidimos que teníamos bastante con la caminata que nos esperaba por delante así que no nos animamos. De todos modos esto lo podéis hacer también otro día que no sea el del trekking.

Skaros Rock

Muchos hoteles están literalmente al lado del camino y puedes ver a los huéspedes tomar el sol o relajarse en la piscina. Por muy bonito que sean yo sigo sin ver  la comodidad de ese tipo de alojamientos donde la privacidad es cero.

Poco a poco el camino se va pareciendo mas a un camino que a un sendero de asfalto y por fin dejamos atrás los pueblos para tener delante solo el mar, la pista de tierra y las bonitas vistas.

¿Os he dicho que me encantan las iglesias cicládicas? Y lo mejor de todo es que de camino a Oia hay unas pocas y de esas pocas alguna donde puedes disfrutar tu solo de ellas.

Como veis en los tramos con intersecciones está muy bien señalado cual es el camino así que no tengáis miedo de perderos.

En esta parte del trekking es cuando las cosas empiezan a ponerse un poco feas ya que cada vez el camino está peor, es estrecho y hay que andar con cuidado ya que la bajada es bastante peligrosa.

Al bajar, ya sanos y salvos te encuentras que parte del trekking lo tienes que hacer por el arcén de la carretera que une Oia y Fira, no hay otra manera de llegar al siguiente tramo de camino también “apto para ir en chanclas”.

Es en este punto donde comienza la última subida del trekking, eso sí, es larga así que paciencia que ya queda poco.

Por el camino nos encontramos puestos de burros que puedes alquilar para que te lleven hasta el final de la ruta cosa que desde luego nosotros ni nos planteamos pero es una pasada ver como los burros hacen el camino de vuelta ellos solos.

El esfuerzo en la mayoría de las ocasiones vale la pena y este lugar es prueba de ello. Sólo por haber podido llegar hasta aquí merece la pena la sudada que nos hemos estado pegando. La ermita, las vistas, son espectaculares. Un lugar sin gente, solo los pocos que nos animamos a hacer el trekking porque ojo, como sabréis todo lo que implica algo de esfuerzo cuando se viaja hace que el 90% de la gente desaparezca de repente.

Desde esta ermita ya se ve Oia y con ello el último descenso, la meta es visible y estamos agotados, sobre todo por el calor así que un último esfuerzo y conseguido.

Otra ermita mas camino de Oia, esta a las afueras. Parecen todas iguales si, sobre todo para Félix pero a mi me chiflan y me quedo loca mirándolas a todas y cada una de ellas.

Y por fin… llegamos a Oia!!!!!!!!

Oia es el pueblo mas famoso de Santorini, donde se agolpan la mayoría de turistas para pasear, hacerse fotos y contemplar la famosa puesta de sol. La verdad es que es super fotogénico y tiene rincones muy bonitos como es esta preciosa capilla blanca nuclear que me vuelve loca.

Tras un primer paseo decidimos comer y recuperar energías, yo no podía mas y elegimos el restaurante Oia Laocasti que tenía muy buenas puntuaciones en TripAdvisor y sin duda las merecían. Pagamos 48,50€ por dos platos principales, dos postres y la bebida.

Después de repostar decidimos seguir viendo Oía y pasear por sus calles pero al contrario de lo que nos ha pasado en Fira donde después de comer no hay un alma por la calle, en Oía no sucede lo mismo y está lleno de gente en cualquier momento del día (pronto por las mañanas y por la noche que ya no están los cruceristas la cosa debe de estar mas tranquila).

Es indudable que Oía es un pueblo bonito pero me pasa un poco lo mismo que con Fira y la verdad es que no ayuda mucho la cantidad de gente que hay. Cierto es que quizás no elegimos el mejor momento, después de la caminata, cansados, con calor… está claro que hay que ir prontito por la mañana para cogerle mas el gusto y disfrutarlo con toda tranquilidad.

Aquí os voy a poner un ejemplo de lo que os podéis encontrar:

Una foto bonita, yo sola disfrutando de Oía dando una sensación de paz…

Sensación que no existe ya que hay una cola de gente para hacerse esa foto bastante interesante. Esto es postureo.

Así que bastante decepcionados y agotados cogemos el bus de vuelta a Fira (no tiene perdida la estación, es en la calle y hay carteles por el pueblo que lo indican eso sí, haced la cola porque eso se pone a tope de gente).

Para acabar el día una buena ducha, un baño en la piscina y una cena tranquila en nuestro ya tradicional sitio de cenas, Bara Piato. No teníamos energía para la puesta de sol.

DIA 4

23 de Junio de 2018

Necesitaba la mañana de relax, desayunar tranquilamente en la terracita de la habitación y un buen chapuzón en la piscina antes de coger el quad que habíamos alquilado a las 13:00h (30€ 24 horas).

Intentamos reservar algún restaurante con terraza en Oía para cenar y ver la puesta de sol sin pegarnos con nadie pero fue imposible, todo reservado así que tomad nota que en temporada alta (y ya en Julio y Agosto será peor) hay que reservar con antelación cualquier lugar de este tipo en Oía.

Al final reservamos en Santo Wines a las 19:00h un lugar precioso en la costa al sur de Fira y cerca de Pyrgos con lo que el día lo acabaríamos allí.

A las 13:30 nos trajeron el Quad, aprendimos mas o menos como funcionaba (aunque no tiene mucho misterio) y nos fuimos directamente en dirección a Emporio donde visitaríamos el pueblo y aprovecharíamos para comer.

Yo íba embarazada con lo que teníamos que ir despacito para no comernos muchos baches así que nos adelantaba todo el mundo pero no pasa nada!!!

Emporio, situado a 12 kilómetros de Fira es un bonito y tranquilo pueblo del interior de la isla donde poder pasear y disfrutar tranquilamente de sus calles, sus iglesias y su castillo.

Si, con estas pintas iba yo en el quad, pero no os engañéis, en realidad es un mono 🙂

Merece mucho la pena que os acerquéis a un bonito local donde tienen postres caseros y donde calientan el café a fuego en pequeñas cafeteras antiguas. Se llama To Kafenedaki tou Emboriou, y está todo muy rico, eso si, es carete.

Lo siguiente en la ruta fue acercarnos a Perissa, zona donde se sitúan la mayor parte de playas de la isla. Todas de arena (piedrecitas) negra, está bien para descansar pero desde mi punto de vista no ofrecen ningún tipo de atractivo.

Continuamos la ruta metiéndonos por un camino de cabras para llegar a la playa de Vlychada la cual me pareció totalmente espectacular con sus singulares acantilados. Se sitúa al sur de la isla entre Perissa y Akrotiri, cerca de la playa roja.

Después de flipar un rato con este lugar volvemos a coger la carretera y nos vamos al siguiente punto, la famosa Playa Roja.

Esta playa se sitúa muy cerca de Akrotiri (nosotros no paramos a verlo), se deja el coche o quad en un parking aledaño y simplemente tienes que acceder por una senda con vistas al mar hasta que llegas allí.

El color de la arena y de su acantilado se debe a su orígen volcánico y esto es lo que hace que sea un lugar especial. Por la mañana el efecto debe de ser aún mas acentuado.

Aunque a mi, llamadme rara, pero lo que mas me gustó fue la iglesia ortodoxa que había al lado del parking. 

Con el fondo de la piedra roja era una pasada el contraste de los colores. Me alucinó muchísimo.

Era el momento de ir al pueblo de Pyrgos, y este debo decir que me enamoró por completo, sin duda desde mi punto de vista el pueblo mas bonito y encantador de Santorini no sin antes hacer una paradita por el camino para observar toda la caldera.

 

Pyrgos fue capital de Santorini hasta que lo fue Fira en 1800 y se sitúa en el punto mas alto de la isla con lo que se obtienen buenas vistas de la isla. Está llena de iglesias y aunque algo de turismo tiene no es comparable con lo que se respira en Fira o en Oia.

Pyrgos es un pueblo totalmente blanco y azul, lleno de callejuelas con un encanto sobrenatural. Lo mejor es pasear, perderse y disfrutar del entorno.

Sus casitas son lo mas. 

Muy típico lo del burro para darte una vuelta. Mucho mejor andando, donde va a parar.

Aquí si hay vecinos, señoras tendiendo la ropa en la calle, y abuelos dando un paseo “a la fresca”, esto es un pueblo griego.

Ya se acercaba la hora de nuestra reserva en el Santo Wines con vistas al mar donde tomaríamos y tapearíamos algo (no mucho que no veas a como está aquí todo, bueno, en Santorini en general).

La puesta de sol, muy bonita pero como las de Nebreda (mi pueblo) ninguna jaja aunque no le vamos a quitar mérito a Santorini.

Antes de que se hiciera totalmente de noche cogimos el quad y volvimos al hotel. Nos habíamos recorrido media isla en una tarde y desde luego que coger un quad fue la mejor idea que pudimos tener.

 

DIA 5

24 de Junio de 2018

Hoy dejábamos la isla pero hasta las 16:00h no salíamos hacia el aeropuerto y teníamos el quad alquilado hasta las 13:30h así que hicimos maletas, desayunamos y nos fuimos hacia Oía a visitar otro lugar al que tenía yo ganas, la Bahia de Amoudi y con el quad puedes llegar hasta abajo del todo donde hay un pequeño parking donde coches no cabían mas pero motos y quads si.

Este pequeño puerto tiene mucho encanto y aunque está lleno de restaurantes mas bien carillos no le restan encanto al lugar. Dicen que es un lugar mas que ideal para ver la puesta de sol.

También puedes acceder desde Oía caminando por el sendero que hay en zig zag.

Nosotros aprovechamos para hacer un vermut-comida y he de decir que estaba todo riquísimo.

 

Este es un buen lugar para dar un paseo, sentarse y estar tranquilo. Sus aguas son preciosas y el contraste con la pared de tierra roja lo hace mas bonito aún.

Me hubiera gustado darme otro paseo por Oía para quitarme un poco el mal sabor de boca del otro día pero no podíamos, el tiempo apremiaba y teníamos que volver al hotel ya que nos habíamos liado bastante por aquí.

Dejamos el Quad, comimos algo mas por ahí y nos despedimos de Santorini, sus molinos y sus iglesias con cúpulas azules. No creo que sea una isla a la que vuelva, sobretodo porque Grecia tiene tantas y tantas a las que quiero ir…

Me voy con un sentimiento contradictorio pero teniendo claro que a veces el turismo estropea los sitios y desde mi opinión Santorini es uno de ellos. Bonita, pero sin alma… a ratos y a ratos espectacular <3

 

 

 

 

 

 

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