DUBLÍN

DUBLÍN

Capital de Irlanda

Moneda: Euro

Horario: una hora menos

Cuidado!!!!: se conduce por la izquierda y los enchufes son de “tipo inglés”.

Como ya sabéis, mi pasión es viajar, tenía unos días libres y decidí organizar algo…hacía poco había visto un documental sobre la calzada del Gigante en Irlanda del Norte y tenía ganas de conocerlo….busqué compañera de viaje, esta vez fue mi madre la que me acompañó en la aventura. Visitamos Dublín, capital Irlandesa y después nos movimos hasta Irlanda del Norte (Región de Gran Bretaña).

Indice:

          Preparativos

          Día 1: Madrid- Dublín

          Día 2 : Dublín

          Día 3 : Dublín- Brú Ba Boinne- Belfast (Gran Bretaña)

          Día 4: Belfast- La Costa del Gigante

          Día 5: Belfast- Dublín- Madrid

          Consejos

Preparativos:

          Vuelos Madrid- Dublín (77€ /persona)

          Alquiler del coche (60€). Se debe pagar 34 € por el cruce de frontera. La frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte (Gran Bretaña) casi ni la notamos…sólo un cartel que te dice que las indicaciones de las velocidades permitidas pasan a ser de Km/h a Millas/ hora.

          Como iba con mi madre no me quise arriesgar a ir a la aventura, ya que no quería meterla en cualquier sitio, así que reservé los hoteles. (200€).

          Seguro sanitario Europeo. Preparación del Botiquín.

          Comprar la guía de viajes y bichear el recorrido.

 

Día 1: Madrid- Dublín

El vuelo salía por la tarde, por lo que salíamos de Segovia en el Autobús de las 13,45. Llegamos a Madrid a las 15 hs y de ahí al aeropuerto en metro.  Pasamos por los típicos controles y a las 18 hs despegábamos y dos hs y media después llegábamos a Dublín.

En el aeropuerto se debe seguir el cartel de bus hasta llegar a una explanada desde la que salen varios números.  El número 16 y el 41 son los que se dirigen al centro, salen cada 10-15 minutos. Para cogerlos se debe comprar un ticket de trasporte que vale para 90 minutos, cuesta 3,30 € y te permite realizar trasbordos. Nosotros cogimos el 16, que nos dejaba al lado del hotel. Tras 40 minutos de bus llegamos al Hotel: Jackson Court Hotel. Estaba genial, muy céntrico, habitación muy cómoda, limpia y calentita. En recepción compré un adaptador para el enchufe (4€)…se me había olvidado…vaya error de principiante!!!! Jajaja!!! Salimos a cenar, casi todo cerraba a las 21,30 y encontramos un sitio para tomar un sándwich.

Volvimos al hotel, ducha y a dormir….todo perfecto hasta que a las 23 hs comenzó una música de discoteca altísima, parecía que el Dj estaba metido en nuestra habitación y las paredes temblaban….aguanté hasta la 1, decidí bajar a recepción a quejarme….cual fue mi sorpresa…la recepción se había convertido en ropero y los bonitos salones en Macrodiscoteca, llenos de chavales bebiendo, cantando y bailando… lo máximo que conseguí fue que uno de los “porteros” me diera unos tapones…fueron mano de santo porque conseguimos dormir.

 

Día 2: Dublín

Nos levantamos pronto y desayunamos un buen café en la calle Grafton, una calle céntrica, peatonal y con muchísimo comercio.  Lo primero que hicimos fue dar un paseo por el parque de St Stephen. Un remanso de paz y tranquilidad en el centro de la ciudad. Paseamos  por la zona de los museos ( Museo de arqueología de Irlanda, Museo Nacional de Historia y Galería Nacional), es un complejo de edificios de estilo sofisticado y elegante de arquitectura georgiana.  Entramos en la biblioteca Nacional a ver su sala superior.

El Trinity College fue nuestro siguiente destino,  universidad más prestigiosa de Irlanda. Merece la pena sentarse y ver a los estudiantes ir y venir de aquí para allá… Entramos en el edificio de la Old Library (11€ / persona), pudiendo ver el famoso Libro de Kells (manuscrito miniado del Nuevo Testamento  del año 800 d C., uno de los más antiguos del mundo, de sus 680 páginas sólo hay dos expuestas…un poco decepcionante).  La joya de la corona del Trinity es la Long room, habitación de 65 metros de largo que contiene los 200.000 ejemplares más antiguos, merece la pena visitarla y retroceder en el tiempo. (eso sí, tendrás que pelearte con el resto de turistas para conseguir una foto). Al salir por la puerta principal del Trinity te encuentras con un majestuoso edifico, el Banco de Irlanda, antigua cámara de los Lores (cuando nosotros lo vistamos estaba en obras toda la zona).

Zona IMPRESCINDIBLE, el Temple Bar, el barrio “cultural” de la ciudad. Laberinto de calles con un estilo especial, grafittis, muuuchas tabernas irlandesas y muuuchos carteles de Guinness!!!. Muchas de las tabernas se llaman “Temple Bar”, buscamos la taberna típica de las fotos, una roja que hace esquina y…cómo no, entramos a tomar una cervecita (Guinness). Era pronto y estaba casi vacío, por lo que pudimos disfrutar de su decoración. Bonita taberna irlandesa con madera en las paredes, carteles antiguos, banderitas irlandesas colgando de la pared y grandes grifos de cerveza. Nos informaron de que desde las 13 hs hasta las 00,30 había música en directo a diario. Nos tomamos una buena Guinness y decidimos volver después a ver la música en directo.

Paseamos por orilla del río Liffey y cruzamos por el famoso puente peatonal Ha´Penny hasta la calle Lower O´Connell, calle principal con varias estatuas de personajes importantes de la historia irlandesa (Daniel O´Connell, Jim Larkin, Father Theobald Mathew, Charles Stewart Parnell…)  y el Spire (Monumento a la Luz), escultura de acero inoxidable de 120 metros de altura (se supone la escultura más alta del mundo). Es un gran cono de 3 metros de diámetro en su base y 15 cm en su extremo superior.

La estatua de Molly Malone (La golfa con el carro)es otro de los imprescindibles de la ciudad, proviene de una canción popular irlandesa (himno no oficial de Dublín), dudosa leyenda urbana. Cuenta la historia de una pescadera que vendía berberechos y mejillones durante el siglo XVII por el día y prostituta por la noche, que murió de fiebre en plena calle. (actualmente se encuentra en la calle Suffolk). Preciosa estatua de mujer exuberante, de grandes pechos, tirando de un carro cargado de berberechos y mejillones!!!

Seguimos la ruta con el “Castillo” de Dublín, lo pongo entre comillas porque de castillo tiene poco. Llegamos a las 13 hs, justo salía una visita guiada y nos apuntamos (10€/ persona, en inglés). La visita dura 1 hora, se recorre la base de la antigua Torre, la capilla Real (pequeña iglesia de piedra revestida de madera con un bonito órgano) y por último las habitaciones reales. (Visita prescindible).

Para comer nos decidimos por unas Fish and chips que estaban de muerte…no os lo perdáis…yo era un poco reticente y cuando lo probé me encantó.

Continuamos la tarde visitando dos de las iglesias más importantes: la catedral de Cristo y la Catedral de San Patricio (entrada6,50€/persona en cada una de ellas).

La catedral de Cristo, bonita iglesia sobre una colina, merece la pena entrar para ver la cripta. La catedral de San Patricio, es la iglesia más grande de Irlanda. En ella se encuentra la tumba de Jonathan Swift (autor de los viajes de Gulliver).

Ya habíamos visto todo lo que teníamos planeado, nuestra duda era si visitar o no la Guinness Storehouse o volver al Temple Bar y ver el ambiente. Nos informamos en lo que consistía la visita a la Storehouse y nos decidimos por volver al Temple bar a tomarnos una Guinness y escuchar la música en directo (2 cervezas, una grande y una peq 9,65€). Consistía en múltiples grupos de diferentes estilos que iban tocando en orden uno tras otro. Ahora la situación era diferente a lo que habíamos visto por la mañana. El bar estaba hasta la bandera de gente, muy animado y con música muy agradable!!! No os lo podéis perder!!!

De vuelta al hotel nos encontramos de casualidad la Iglesia Carmelita, con entrada desde un portal, dedicada a la virgen del Carmen y con una exposición de Sta Teresa de Jesús de Ávila.

En el hotel nos habían limpiado la habitación y habían tenido la consideración de dejarnos unos tapones nuevos…que considerados!!!

Imprescindibles de Dublín:

          Temple Bar

          Molly Malone

          Paseo por el río

          Trinity College

          Catedral de San Patricio

          Guinness Storehouse- yo no lo visité, pero si te gusta la cerveza no dudes en ir!!

          Palacio de Dublín

 

Día 3: Dublín- Brú Ba Boinne- Belfast (Gran Bretaña)

Nos levantamos, desayuno y cogimos el bus 16 (3,30€) para ir al aeropuerto a coger el coche de alquiler. En 40 minutos estábamos en Europcar, nos llevaron a la zona de recogida de vehículos en una furgoneta, hicimos el papeleo y a conducir ( en toda la isla de Irlanda se conduce a la izquierda, al principio resulta raro, sobre todo en las rotondas, pero se dio bien).* Te cobran 34 € más por cruce de frontera con Irlanda del Norte ( Gran Bretaña).

Pusimos rumbo norte, y en unos 30 minutos llegamos a Brú na Boinne, un yacimiento neolítico funerario de más de 5000 años de antigüedad. Para visitarlo es imprescindible pasar por el centro de visitantes, dejar el coche en el parking y coger entrada (7€ persona), entra el trasporte en autobús hasta el yacimiento de Newgrange, el más grande de los tres con 80 metros de diámetro y 13 metros de altura. A las 12,15 salía nuestro autobús hacia el yacimiento, éramos pocos y no hubo problema para entrar en el primer grupo que había (se recomienda reservar con antelación en temporada alta, ya que para la su conservación la entrada está limitada). En 10 minutos estábamos en la puerta, allí eres recibido por tu guía. El yacimiento consiste en una gran explanada verde, con una loma circular custodiada por unos dólmenes y una gran piedra en la entrada decorada con símbolos de la época, en pequeños grupos se puede pasar (evítalo si eres claustrofóbico, el pasillo de entrada es muy estrecho). Tras pasar un largo pasillo estrecho de piedras verticales se llega a la cámara funeraria, preparada para los restos de tres personas.  Se creé que fueron creadas para los personajes importantes de la tribu. Lo curioso de todo esto es que el sol nunca entra a la cámara, excepto el día de solsticio de invierno, que la toca unos minutos. Esto se relaciona con las antiguas creencias del dios sol y su relación con la vida, pero lo dicho…son todo suposiciones. A pesar de lo mucho que llueve, la cúpula es totalmente impermeable debido a la disposición de las diferentes piedras… parece una tontería, pero pensad que tiene 5000 años!!! El entorno es idílico, típica imagen rural irlandesa. A las 13,30 estábamos de nuevo en el centro de visitantes, vimos la bonita exposición sobre la vida en la época de construcción del yacimiento y decidimos comer allí, por 28€ comimos genial!!!

Ruta a Belfast,  teníamos por delante 155 km y un paso de frontera, la cual nunca vimos. Supimos que habíamos cambiado de país por un cartelito que te avisa que las referencias de velocidad permitida dejan de ser en km/h y pasan a ser en millas /h ( 1 milla = 1,609 km, 60 millas /h= 100 km /h). Desde Dublín pagamos dos peajes de 1,90€.

Nuestra ruta por Irlanda del Norte y los consejos del viaje continúan en :

 

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